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27 de enero de 2023

Responso a Verlaine, poema de Ruben Darío y Brumas y lluvias de Baudelaire, cantado por Nervio

 


Responso a Verlaine


Padre y maestro mágico, liróforo celeste
que al instrumento olímpico y a la siringa agreste
diste tu acento encantador;
¡Panida! Pan tú mismo, con coros condujiste
hacia el propíleo sacro que amaba tu alma triste,
¡al son del sistro y del tambor!

Que tu sepulcro cubra de flores Primavera,
que se humedezca el áspero hocico de la fiera
de amor si pasa por allí;
que el fúnebre recinto visite Pan bicorne;
que de sangrientas rosas el fresco abril te adorne
y de claveles de rubí.

Que si posarse quiere sobre la tumba el cuervo,
ahuyenten la negrura del pájaro protervo
el dulce canto de cristal
que Filomela vierta sobre tus tristes huesos,
o la armonía dulce de risas y de besos
de culto oculto y florestal.

Que púberes canéforas te ofrenden el acanto,
que sobre tu sepulcro no se derrame el llanto,
sino rocío, vino, miel:
que el pámpano allí brote, las flores de Citeres,
¡y que se escuchen vagos suspiros de mujeres
bajo un simbólico laurel!

Que si un pastor su pífano bajo el frescor del haya,
en amorosos días, como en Virgilio, ensaya,
tu nombre ponga en la canción;
y que la virgen náyade, cuando ese nombre escuche
con ansias y temores entre las linfas luche,
llena de miedo y de pasión.

De noche, en la montaña, en la negra montaña
de las Visiones, pase gigante sombra extraña,
sombra de un Sátiro espectral;
que ella al centauro adusto con su grandeza asuste;
de una extrahumana flauta la melodía ajuste
a la armonía sideral.

Y huya el tropel equino por la montaña vasta;
tu rostro de ultratumba bañe la Luna casta
de compasiva y blanca luz;
y el Sátiro contemple sobre un lejano monte
una cruz que se eleve cubriendo el horizonte
¡y un resplandor sobre la cruz!

Rubén Dario. Prosas Profanas (1896)

https://youtu.be/9WARUB8BIRA



Me era difícil abandonar este libro sin poner este poema, un poema difícil, donde el preciosismo del lenguaje nos transporta a otra realidad. Rubén Dario debe mucho de su obra a la influencia de Verlaine, al que llegó a conocer, en París, sin mucho interés de éste por el joven muchacho, También Verlaine tiene bastante que ver en la poesía inicial de otro poeta, también un poco maldito, Manuel Machado. De la primera etapa de su obra os pondré ejemplos la semana próxima.


Como no hay o no conozco ninguna versión musicada de este poema, que en verdad, se me hace labor compleja, he elegido otro poema del mismo disco con el que cerré ayer la entrada, los cordobeses Nervio, que musican así el poema nº 101 de las flores del mal de Baudelaire, Brumas y Lluvias, al fin y al cabo fue Verlaine el que puso el título de poeta maldito a Baudelaire

 

Brumes et pluies

O fins d'automne, hivers, printemps trempés de boue,
Endormeuses saisons! je vous aime et vous loue
D'envelopper ainsi mon coeur et mon cerveau
D'un linceul vaporeux et d'un vague tombeau.

Dans cette grande plaine où l'autan froid se joue,
Où par les longues nuits la girouette s'enroue,
Mon âme mieux qu'au temps du tiède renouveau
Ouvrira largement ses ailes de corbeau.

Rien n'est plus doux au coeur plein de choses funèbres,
Et sur qui dès longtemps descendent les frimas,
O blafardes saisons, reines de nos climats,

Que l'aspect permanent de vos pâles ténèbres,
- Si ce n'est, par un soir sans lune, deux à deux,
D'endormir la douleur sur un lit hasardeux.


Brumas y lluvias

Oh, finales de otoño, inviernos, primaveras lluviosas, yo os alabo y os amo sobre todas las cosas: mi alma se siente envuelta de una mortaja leve; algo como una tumba ya presentimos,.. Llueve. En esta gran llanura que el ábrego oscurece, cuando en las largas noches la veleta enronquece, mi alma, mejor aún que en días de tibieza, sus dos alas lo mismo que un cuervo despereza. Nada hay más dulce al alma llena de tristes cosas y que guarda hace tiempo vuestras gélidas rosas, reinas de nuestros climas, pálidas estaciones, que el permanente aspecto de vuestros corazones, si no es, en una noche sin luna, lado a lado, amansar el dolor en un lecho alquilado.

Charles Baudelaire. Las Flores del Mal (1857)

https://youtu.be/vF5huEFZtdE



Buen finde