Una puerta abierta a la música, la poesía, las versiones y a la sonrisa, con muchas pinceladas de cine y bandas sonoras. En recuerdo y homenaje al antiguo microprograma "Fonocopias" de Radio Nacional de España Radio 5
Otro poema del mismo libro del que hablaba el pasado lunes. En este caso un soneto, que es de los mas conocidos de Don Miguel de Unamuno. Hace unos días. Vicente Monera, subió esta versión musicada, a su canal de You.Tube
Cruzo un desierto y su secreta desolación sin nombre. El corazón tiene la sequedad de la piedra y los estallidos nocturnos de su materia o de su nada.
Hay una luz remota, sin embargo, y sé que no estoy solo; aunque después de tanto y tanto no haya ni un solo pensamiento capaz contra la muerte, no estoy solo.
Toco esta mano al fin que comparte mi vida y en ella me confirmo y tiento cuanto amo, lo levanto hacia el cielo y aunque sea ceniza lo proclamo: ceniza.
Aunque sea ceniza cuanto tengo hasta ahora, cuanto se me ha tendido a modo de esperanza.
Sigo con los poetas de la Generación del 50, y como estábamos hablando del año 1954, he elegido al poeta que obtuvo el premio Adonais de poesía de ese año por este libro "A modo de esperanza", que se inicia con el poema que os he propuesto hoy. Se trataba de un joven José Ángel Valente orensano de nacimiento que acabó sus estudios de filología en Madrid, tras abandonar los de Derecho ese mismo año. Con el premio adquiere notoriedad como joven promesa entre los poetas de su generación. Pero lo que le va a diferenciar de sus compañeros será el hecho de que, a partir de este poemario, todos sus libros serán escritos fuera de España. El alejamiento de una España que le resulta poco tolerable va a marcar el signo de su poesía. Este distanciamiento de su país se va a ensanchar aún más a raíz de la publicación de su cuento “el uniforme del general”, en 1971, por el que es sometido a un consejo de guerra. En 1975 va a París como jefe del servicio de traducción española de la UNESCO. En 1985 decide radicarse en Almería, donde reside hasta su fallecimiento en el año 2000
Vicente Monera, puso música a este poema, subiéndolo a YouTube en el 2009
Ya que lo he citado os dejo con el cuento que le supuso un Consejo de Guerra
El uniforme del General
El condenado se sentó en la penumbra. El cura se paseaba lentamente a lo largo de la celda, leyendo en un libro pequeño, de encuadernación negra y flexible, frases que articulaba con cuidado pero que no llevaba a la voz. El condenado emitió contra su voluntad un gemido. Sentía un vacío enorme en el estómago y a la vez un deseo, al que no conseguía dar suelta, de vomitar. O le habría gustado comer, comer hasta quedarse sordo para no oírse más. Morir ha de ser ‑pensó‑ como tener hambre y náuseas a la vez. Luego dijo en alta voz:
-Volvería a ponerme el uniforme del general.
El cura suspendió la lectura y se detuvo para mirarlo con una mezcla de asombro y conmiseración. Después siguió bisbiseando, pero sin moverse, clavado al suelo, mirando a uno y a otro lado de soslayo y luego al libro y otra vez de soslayo, como si alguien pudiera entrar y oír.
El uniforme del general se quita y pone como otro igual.
Primero se lo había puesto Manuel y luego su hijo y después él mismo y luego otros, porque les daba gusto y porque Manuel gritó ¡viva la de‑mo-cra‑cía! y todos se pusieron a cantar y a beber vino con el uniforme del general y se ensució un entorchado y porque el maestro con un bigote postizo y el uniforme del general parecía un domador de circo y porque el uniforme del general estaba allí entre otras cosas inútiles y para nada serviría si ya no iba a haber generales ni madre que los crió y entonces fue cuando Manuel dijo que a lo mejor los generales no tenían madre y los hacían en una máquina con chapas de gaseosa, aluminio y paja, mucha paja, para que apareciesen con el pecho hinchado por el aire de la victoria y después trajeron un caballo y desfilaron todos y luego nos fuimos a dormir y al día siguiente a trabajar y pronto la merienda se olvidó y nadie supo que estaba puesto en una lista para ser condenados todos por impíos y ateos y por otras cosas que de nosotros mismos ni siquiera sabríamos decir. Y así fue, pues todos fueron apresados y juzgados debidamente por su miserable acción y él ‑pensó‑ no sabía si era el último o el penúltimo en morir, pero por ahí andaba ya la lista y en todo caso para él era el final.
El uniforme del general se quita y pone como otro igual.
Se acordó de Manuel y del maestro y le dio risa y la risa fue como si de nuevo, libre al fin, volviese a andar por los campos comunes, igual que en otros tiempos.
El cura dejó el libro y se puso en oración porque ya se avecinaba la hora y el condenado nada había querido oír. Él miró la negra figura recogida sin inquietud. Sacó del bolsillo un lápiz que le habían dado por si quería dejar alguna despedida escrita para su madre o para alguien o para quién y dibujó despacio en la pared los entorchados, el fajín, los ribetes, los oros del uniforme del general Después se puso en pie y meó largamente sobre el traje glorioso hasta quedar en paz.
El cuento está inspirado en unos hechos acaecidos en Fiñana, en la comarca almeriense de los Filabres-Tabernas donde un grupo de anarquistas, durante los años de la II República, representaron una parodia vistiéndose con el uniforme del general Saliquet, uniforme que estaba en el cortijo que habían ocupado y que era propiedad de la familia del militar. Denunciados, acabarían todos fusilados.
El libro (cuatro relatos en total) se publica en Las Palmas de Gran Canaria en 1971, pero es retirado tras la denuncia de la Capitanía General de Canarias por presunto delito de ofensa a clase determinada del ejército. El Consejo de Guerra se celebró el 14 de septiembre de 1972 y José Ángel Valente (entonces funcionario de Naciones Unidas) fue declarado en rebeldía y probado el delito de injurias encubiertas a clase determinada del ejército. No había relación alguna con el Generalísimo, pero así son las cosas con las Dictaduras, curiosamente el libro menos este relato se vuelve a publicar en 1973
La otra noche, en medio de un insomnio repentino, me puse a leer un poco y me encontré con este artículo en la Revista Zenda "Los 30 mejores poemas en español" seleccionados por Laura Di Verso, Coincido en gran parte con la selección y muchos de ellos ya los había incorporado en este Blog con alguna de sus versiones musicadas. Este es el articulo de los 30 poemas
Pero muchos de ellos no estaban incorporados, y me ha parecido un buen ejercicio encontrar la versión musicada cuando exista o la pueda localizar, por ello comienzo esta semana con este bello poema de Borges (19)
El remordimiento,
He cometido el peor de los pecados que un hombre puede cometer. No he sido feliz. Que los glaciares del olvido me arrastren y me pierdan, despiadados.
Mis padres me engendraron para el juego arriesgado y hermoso de la vida, para la tierra, el agua, el aire, el fuego. Los defraudé. No fui feliz. Cumplida
no fue su joven voluntad. Mi mente se aplicó a las simétricas porfías del arte, que entreteje naderías.
Me legaron valor. No fui valiente. No me abandona. Siempre está a mi lado La sombra de haber sido un desdichado.
Jorge Luis Borges ( publicado en el diario La Nación en julio de 1975 ,editado en "La moneda de hierro; 1976)
Borges escribe este soneto en endecasílabos tras la muerte de su madre, ocurrida el 8 de julio de 1975, y lo publicó en el diario La Nación pocos días después de este suceso. Vicente Monera se atrevió a ponerle música una delicia, como casi todas sus obras
En el 2015, Ángel Corpa, lo incluye en su álbum Aqui te amo (duodécimo corte de los doce poemas de amor y una canción desesperada), pero no he localizado ninguna versión disponible (está en Spotify), para resarciros de alguna forma del acompañamiento de cello, que pudimos escuchar el lunes pasado, os dejo con una versión declamada subida a la red, que tiene como fondo el tema del músico inglés Michael Hoppe, Cello Expression 3
Te recuerdo como eras en el último otoño. Eras la boina gris y el corazón en calma. En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo. Y las hojas caían en el agua de tu alma.
Apegada a mis brazos como una enredadera, las hojas recogían tu voz lenta y en calma. Hoguera de estupor en que mi sed ardía. Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma.
Siento viajar tus ojos y es distante el otoño: boina gris, voz de pájaro, y corazón de casa hacia donde emigraban mis profundos anhelos y caían mis besos alegres como brasas.
Cielo desde un navío. Campo desde los cerros. Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en calma! Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos. Hojas secas de otoño giraban en tu alma.
Pablo Neruda. 20 poemas de amor y una canción desesperada (1924)
El otoño ha llegado por fin a España, y yo sigo recordando los poemas de amor de Neruda. La música la pone Paco Ibáñez, que la grabó en 1977, en su disco Paco Ibáñez interpreta a Pablo Neruda (quinto corte de la cara A). La canción sigue al poema excepto por el final, al que se agrega un estribillo de la primera estrofa, que no está presente en el poema. Esta canción también se puede encontrar en La palabra más tuya cantando a Pablo Neruda, del 2006. y en Paco Ibáñez Canta a los poetas latinoamericanos del 2012
Para que tú me oigas mis palabras se adelgazan a veces como las huellas de las gaviotas en las playas.
Collar, cascabel ebrio para tus manos suaves como las uvas.
Y las miro lejanas mis palabras. Más que mías son tuyas. Van trepando en mi viejo dolor como las yedras.
Ellas trepan así por las paredes húmedas. Eres tú la culpable de este juego sangriento.
Ellas están huyendo de mi guarida oscura. Todo lo llenas tú, todo lo llenas.
Antes que tú poblaron la soledad que ocupas, y están acostumbradas más que tú a mi tristeza.
Ahora quiero que digan lo que quiero decirte para que tú las oigas como quiero que me oigas.
El viento de la angustia aún las suele arrastrar. Huracanes de sueños aún a veces las tumban. Escuchas otras voces en mi voz dolorida. Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas. Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme. Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.
Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras. Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.
Voy haciendo de todas un collar infinito para tus blancas manos, suaves como las uvas.
Pablo Neruda: 20 poemas de amor y una canción desesperada (1924)
En el 2004, Carmen París, graba esta versión en el disco "Neruda en el coraazón". y lo vuelve a incluir al año siguiente en su disco "Coplera lo será tu". Grande Carmen
En el 2010, la uruguaya Inés Saavedra, residente en la Comunidad Valenciana desde el 2009, graba esta versión en su disco autoeditado "Letras y Música", Una delicia que emociona
En el 2015 otro incansable, Angel Corpa (fundador del mítico grupo Jarcha), publica un Libro CD de poemas de Neruda que incluye este poema (décimo quinta pista)
Es la mañana llena de tempestad en el corazón del verano.
Como pañuelos blancos de adiós viajan las nubes, el viento las sacude con sus viajeras manos.
Innumerable corazón del viento latiendo sobre nuestro silencio enamorado.
Zumbando entre los árboles, orquestal y divino, como una lengua llena de guerras y de cantos.
Viento que lleva en rápido robo la hojarasca y desvía las flechas latientes de los pájaros.
Viento que la derriba en ola sin espuma y sustancia sin peso, y fuegos inclinados.
Se rompe y se sumerge su volumen de besos combatido en la puerta del viento del verano. Pablo Neruda: 20 poemas de amor y una canción desesperada (1924)
La siguiente propuesta es la del grupo JCR (Del guitarrista Juan C Redondo) que en el 2017, incluyeron esta versiòn en su disco 40 años y una vida, publicado a beneficio de personas con alteraciones del espectro autista. Una buena versión
Ah vastedad de pinos, rumor de olas quebrándose,
lento juego de luces, campana solitaria,
crepúsculo cayendo en tus ojos, muñeca,
caracola terrestre, en ti la tierra canta!
En ti los ríos cantan y mi alma en ellos huye
como tú lo desees y hacia donde tú quieras.
Márcame mi camino en tu arco de esperanza
y soltaré en delirio mi bandada de flechas.
En torno a mí estoy viendo tu cintura de niebla
y tu silencio acosa mis horas perseguidas,
y eres tú con tus brazos de piedra transparente
donde mis besos anclan y mi húmeda ansia anida.
Ah tu voz misteriosa que el amor tiñe y dobla
en el atardecer resonante y muriendo!
Así en horas profundas sobre los campos he visto
doblarse las espigas en la boca del viento. Pablo Neruda: 20 poemas de amor y una canción desesperada (1924)
La siguiente propuesta es un tema instrumental, compuesto por el compositor finlandés Pehr Henrik Nordgren, e interpretada por el maestro japones del koto (arpa tradicional japonesa de trece cuerdas) Mikana Yanai en el disco dedicado al libro de Neruda
En su llama mortal la luz te envuelve. Absorta, pálida doliente, así situada contra las viejas hélices del crepúsculo que en torno a ti da vueltas.
Muda, mi amiga, sola en lo solitario de esta hora de muertes y llena de las vidas del fuego, pura heredera del día destruido.
Del sol cae un racimo en tu vestido oscuro. De la noche las grandes raíces crecen de súbito desde tu alma, y a lo exterior regresan las cosas en ti ocultas, de modo que un pueblo pálido y azul de ti recién nacido se alimenta.
Oh grandiosa y fecunda y magnética esclava del círculo que en negro y dorado sucede: erguida, trata y logra una creación tan viva que sucumben sus flores, y llena es de tristeza.
Pablo Neruda: 20 poemas de amor y una canción desesperada (1924)
El libro de Neruda "Veinte poemas de amor y una canción desesperada", cumple 101 años, una disculpa para recordarlos. Un libro de obligada lectura en mi adolescencia, hemos escuchado la versión recitada por el autor,
En 1973 la artista chilena Sonia von Schrebler, mas conocida como "Sonia la Única" graba un disco con Sergio Bustamante que incluyen una versión recitada con musica o cantada de los veintiún poemas de Neruda
Acabo con la versión del guitarrista flamenco Jörg Hofmann del 2021, una variación de un trabajo previo con madrugá flamenca en el 2004 del libro de poemas de Pablo Neruda
Otro sencillo poema de Lorca, que hemos escuchado recitado por Rafael Alberti, era la quinta pista del LP de 1964 de Paco Ibáñez, y se titula La señorita del abanico, y con este ya he relatado todas las canciones de esta primera cara, de la que siempre me ha encantado la versión de "El lagarto esta llorando"
En 1980 el grupo Nuestro Pequeño Mundo graba esta versión para su último titulado "Buscando a Moby Dick", en esta canción destacan la voz de Olga Román y el acordeón de Cuco Pérez. Una gran versión
En el 2008 la cantante italiana de Cerdeña, Marisa Sannia, graba su último disco "Rosa de Papel" donde pone música a doce poemas de Federico García Lorca, el disco esta en español, y se publica el mismo año que la cantante cumple 61 años y fallece, como curiosidad os comento que sus discos previos estaban grabados en sardo. Es un disco interesante, una visión de Lorca desde la distancia y el cariño
Acabo con una versión del compositor francés Bastian Saez, que en el 2012, graba su álbum "Federico El Canto Vivo-Tribute To Federico García Lorca-Spanish Songs", cuya sexta pista es "Las señoritas de l abanico"
Dejamos a Federico hasta que comience el siguiente curso. Mañana un estreno discográfico, que hace mucho que no ponía y la siguiente semana seguiré con Paco Ibáñez y Góngora. Buen jueves
Ya va subiendo la luna sobre el naranjal. Luce Venus como una pajarita de cristal. Ámbar y berilo, tras de la sierra lejana, el cielo, y de porcelana morada en el mar tranquilo. Ya es de noche en el jardín —¡el agua en sus atanores!— y sólo huele a jazmín, ruiseñor de los olores. ¡Cómo parece dormida la guerra, de mar a mar, mientras Valencia florida se bebe el Guadalaviar! Valencia de finas torres y suaves noches, Valencia, ¿estaré contigo, cuando mirarte no pueda, donde crece la arena del campo y se aleja la mar de violeta?
Antonio Machado Poesías en tiempo de Guerra (1936-1939) (1983)
El jueves os hablaba del poema de Antonio Machado escrito tras la muerte de García-Lorca ("El crimen fue en Granada"). Ese poema se inscribe en el último conjunto de poemas escritos por el maestro, unos poemas que se publicaron en plena guerra, pero que no volvieron a publicarse hasta el año 1983. Son poemas de todo tipo escritos en gran parte en su retiro valenciano en Rocafort, o luego en Barcelona, rumbo al exilio. Pocos han sido musicados y me parece una buena idea recuperarlos del olvido. El de hoy está cantado por Vicente Monera con el título "Meditación", en el año 2011
Buen lunes
PS Si queréis leer el libro se puede descargar libre y gratuitamente en la web "Cervantes Virtual"
Sigo con otro poema de Federico Garcçia Lorca, del primer sector del libro Canciones 1921 - 1924, "Teorías". Un pequeño poema, preciosista, al que Vicente Monera pone música en el 2009
Yo sé un himno gigante y extraño que anuncia en la noche del alma una aurora, y estas páginas son de ese himno cadencias que el aire dilata en las sombras.
Yo quisiera escribirlo, del hombre domando el rebelde, mezquino idioma, con palabras que fuesen a un tiempo suspiros y risas, colores y notas.
Pero en vano es luchar; que no hay cifra capaz de encerrarlo, y apenas ¡oh, hermosa! si, teniendo en mis manos las tuyas, pudiera, al oído, contártelo a solas.
Gustavo Adolfo Bécquer Libro de los Gorriones (1871)
Tras
hablar de Rosalía de Casrtro, parece oportuno continuar con el otro
escritor postromántico hispano, que es Gustavo Adolfo Bécquer. De vida
breve, su poesía se refleja en sus rimas, que no pudieron ser publicadas
en vida, porque por un lado el libro se perdió en la Revolución de
1968, y Bércquer tuvo que reescribirlo de memoria, pero su muerte
prematura, en 1870, hizo que la publicación corriera a cargo de sus
amigos, que ordenaron las rimas con números romanos, según su criterio.
El libro tiene un carácter de conjunto, intenta relatar las sensaciones
vitales de Bécquer y según se acepta, se puede dividir en cuatro partes,
la primera que serían las rimas que hablan sobre la poesía y sobre el
propio autor, una especie de presentación. Las dos próximas semanas
escucharemos estas rimas y sus versiones musicadas. La primera versión
la grabó el artista plástico Luigi Maraez, un verdadero hombre del Renacimiento, que la incluyó en su álbum del 2006 "Colores y notas. Luigi Maráez canta a Bécquer"
La última versión corre a cargo del barcelonés Alejandro Roop Martín, que lo subió a la web en el 2011, y que se puede escuchar en youTube, gracias al canal de "Música y Poesia"
Otro soneto de Lope de Vega, que se enmarca en los poemas escritos por él en sus primeros años, sobre la Guerra de Troya. Este soneto, ha sido musicado por Vicente Monera
Acabo esta segunda semana dedicada a los sonetos de Francisco de Quevedo, con otro de sus temas favoritos, la vida y la muerte. Un poema conocido que estudiabamos los mas mayores en el colegio, y al que, de nuevo, Vicente Monera lo llena de música
Dejamos a un lado, o no, la poesía amorosa de Quevedo (porque lo llaman amor cuando quieren decir sexo), para centrarnos en su poesía satírica. Una muestra puede ser este soneto musicado por Vicente Monera. Las cosas cambian pero poco. Buen martes
Amor constante, más allá de la muerte Cerrar podrá mis ojos la postrera sombra que me llevare el blanco día, y podrá desatar esta alma mía hora a su afán ansioso lisonjera;
mas no, de esotra parte, en la ribera, dejará la memoria, en donde ardía: nadar sabe mi llama el agua fría, y perder el respeto a ley severa.
Alma a quien todo un dios prisión ha sido, venas que humor a tanto fuego han dado, médulas que han gloriosamente ardido:
su cuerpo dejará no su cuidado; serán ceniza, mas tendrá sentido; polvo serán, mas polvo enamorado.
Francisco de Quevedo: El Parnaso español, monte en dos cumbres dividido con las nueve musas castellanas (1648)
Un año antes, lo había grabado Ángel Corpa, quien lo incluyó en su disco Cansonetos del 2007 (octava pista), realizado con la Orquesta de Cámara de RTVE. Se puede escuchar en Spotify y Soundcloud
Finalizo con otra versión declamada, de las muchas y muy buenas que existen, he escogido la de Rafael Álvarez "El Brujo", porque la he podido ver en directo hace unos meses y este hombre es genial encima de las tablas