Una puerta abierta a la música, la poesía, las versiones y a la sonrisa, con muchas pinceladas de cine y bandas sonoras. En recuerdo y homenaje al antiguo microprograma "Fonocopias" de Radio Nacional de España Radio 5
Cuando nada sucede, y el verano se ha ido, y las hojas comienzan a caer de los árboles, y el frío oxida el borde de los ríos y hace más lento el curso de las aguas;
cuando el cielo parece un mar violento, y los pájaros cambian de paisaje, y las palabras se oyen cada vez más lejanas, como susurros que dispersa el viento;
entonces, ya se sabe, es lo que pasa:
esas hojas, los pájaros, las nubes, las palabras dispersas y los ríos, nos llenan de inquietud súbitamente y de desesperanza.
No busquéis el motivo en vuestros corazones. Tan sólo es lo que dije: lo que pasa.
Ángel González: Muestra, corregida y aumentada, de algunos procedimientos narrativos y de las actitudes sentimentales que habitualmente comportan (1976)
En Octubre, llega el otoño al Hemisferio Norte, que siempre se acompaña de una cierta melancolía y de darnos cuenta del paso inexorable del tiempo. Este poema refleja muy bien estas sensaciones Pedro Guerra le puso música en su álbum "La palabra en el aire" (último tema) que grabó con el poeta en 2003
La ilustración que abre esta entrada es del libro del dibujante valenciano Carlos Ortín, quien en su libro del 2018 "Narices, buhitos, volcanes y otros poemas ilustrados" donde ilustra cuarenta poemas entre ellos, este Ángel González. Una muestra se puede ver en la página de Cervantes Virtual
La axila vegetal, la piel de leche,
espumosa y floral, desnuda y sola,
niegas tu cuerpo al mar, ola tras ola,
y lo entregas al sol: que le aproveche.
La pupila de Dios, dulce y piadosa,
dora esta hora de otoño larga y cálida,
y bajo su mirada tu piel pálida
pasa de rosa blanca a rosa rosa.
Me siento dios por un instante: os veo
a él, a ti, al mar, la luz, la tarde.
Todo lo que contemplo vibra y arde,
y mi deseo se cumple en mi deseo:
dore mi sol así las olas y la
espuma que en tu cuerpo canta, canta
—más por tus senos que por tu garganta— do re mi sol la si la sol la si la.
Ángel González: Poesías sin sentido. Muestra, corregida y aumentada, de algunos procedimientos narrativos y de las actitudes sentimentales que habitualmente comportan (1976)
En el año2006 Ángel González publicó en la editorial Visor un audio libro titulado ‘A todo amor’: antología personal de Ángel González. El poema 37 es Calambur, solo lo he encontrado disponible en ivoox y por eso incluyo el anterior enlace
"Muestra, corregida y aumentada, de algunos procedimientos narrativos y de las actitudes sentimentales que habitualmente comportan" es un poemario del escritor español Ángel González, El libro se organiza simulando un tratado o manual de crítica literaria y poética. Se divide habitualmente en secciones como poemas elegíacos, épicos y narrativos, metapoesía, poesías sin sentido y notas de viaje.
Ángel González, utiliza el humor, la distancia crítica y la reflexión sobre el propio hecho literario (la metapoesía) para desmitificar la creación poética y analizar las emociones humanas, los poemas cuentan historias cotidianas o sugieren tramas breves llenas de doble sentido, ironía y una profunda conciencia del paso del tiempo.
Os dejo con la versión musicada de Amancio Prada publicada en el álbum recopilatorio de 2003 Poesía necesaria con su música, publicado en el IV Congreso Internacional de la Lengua de Valladolid, por la Diputación Provincial (Quinto tema), Disponible gracias al trabajo de José C. Cárdenas
El calambur es una figura retórica que consiste en reagrupar las sílabas de una o varias palabras para cambiar por completo su significado y crear un juego de palabras. Se usa para generar humor, ironía, dobles sentidos, adivinanzas o ingenio literario y su nombre proviene del francés calembour, y se relaciona popularmente con expresiones como el italiano calamo burlare (burlarse con la pluma).
Se utiliza mucho en la actualidad en los chistes y sátiras dialogadas, el ejemplo mas conocido seguramente sea el de Francisco de Quevedo quien apostó que insultaría a la reina (quien cojeaba) en su propia cara. Le ofreció flores diciendo: «Entre el clavel blanco y la rosa roja, su majestad es_coja» .
Un año antes en el 2002, la actriz y cantante segoviana Luisa Pérez editó su disco “Luisa canta a Ángel González”, producido por. Gaspar Payá y presentado junto al propio Ángel González en la Casa de Cultura de Rivas Vaciamadrid, con música de su hermano Cuco Perez
Cuando tengas dinero regálame un anillo, cuando no tengas nada dame una esquina de tu boca, cuando no sepas qué hacer vente conmigo —pero luego no digas que no sabes lo que haces.
Haces haces de leña en las mañanas y se te vuelven flores en los brazos. Yo te sostengo asida por los pétalos, como te muevas te arrancaré el aroma.
Pero ya te lo dije: cuando quieras marcharte ésta es la puerta: se llama Ángel y conduce al llanto.
Ángel González Breves acotaciones para una biografía (1971)
Acabo la semana con mas cantantes latinoamericanos de los afincados en España, tras Olga Manzano y Quintín Cabrera, como no citar a Claudina y Alberto Gambino, aquellas noches en Toldería sin ellos habrían sido diferentes,...
El disco como los dos anteriores de esta semana pertenecen a la colección El canto Emigrado de América Latina.de la Fundación Autor del 2008, se titula "Corre poeta, corre" y es el segundo tema del disco, un poema muy bello de Ángel González recogido en la recopilación editada por Visor "A todo amor: antología personal" del 2006, pero no lo he encontrado en YouTube. Esta es la versión musicada
Acabo de encontrar esta versión de Paola Hermosin, que recita el poema de Ángel González mientras toca a la guitarra una pieza de F. Moreno Torroba, de la Suite Castillos de España, "Torija (Elegía)" https://youtu.be/t9sLG31OTB0
Vals del Atardecer Los pianos golpean con sus colas enjambres de violines y de violas. Es el vals de las solas y solteras, el vals de las muchachas casaderas, que arrebata por rachas su corazón raído de muchachas.
A dónde llevará esa leve brisa, a qué jardín con luna esa sumisa corriente que gira de repente desatando en sus vueltas doradas cabelleras, ahora sueltas, borrosas, imprecisas en el río de música y metralla que es un vals cuando estalla sus trompetas.
Todavía inquietas, vuelan las flautas hacia el cordelaje de las arpas ancladas en la orilla donde los violoncelos se han dormido. Los oboes apagan el paisaje. Las muchachas se apean en sus sillas, se arreglan el vestido con manos presurosas y sencillas, y van a los lavabos, como después de un viaje.
Lo acabo de escuchar en el coche, y he redescubierto este poema,que incluyó Pedro Guerra en su álbum "La palabra en el aire" (2014) que quiero compartir con vosotros, Al fin y al cabo estos días nos recuerdan el atardecer de nuestras vidas
Así nunca volvió a ser, poema de Ángel González, musicado por Pedro Guerra
Así nunca volvió a ser
Como llevaba trenza la llamábamos trencita en la tarde del jueves. Jugábamos a montarnos en ella y nos llevaba a una extraña región de la que nunca volveríamos.
Porque es casi imposible abandonar aquel olor a tierra de su cabello sucio, sus ásperas rodillas todavía con polvo y con sangre de la última caída y, sobre todo, la nacarada nuca donde se demoraban unas gotas de luz cuando ya luz no había.
Allí me dejó un día de verano y jamás regresó a recoger mi insomne pensamiento que desde entonces vaga por sus brazos corrigiendo su ruta, terco y contradictorio, lo mismo que una hormiga que no sabe salir de la rama de un árbol en el que se ha perdido.
Ángel González Breves acotaciones para una biografía (1971)
Acabo la semana poética de poetas del pasado siglo, con unos versos del asturiano Ángel González, que lo recogió en su libro "A todo amor, Antología personal", un audiolibro con parte de los poemas recitados por el mismo (este poema es la pista trigésimo segunda del CD) del 2006. Tres años antes Pedro Guerra, compartió un disco con Ángel González, poniendo música a varios poemas e interpretándolos solo o en compañía del poeta. Esta canción poema que es la cuarta pista del álbum, suena con ambas voces así de bien
tú existas,
mientras mi mirada
te busque más allá de las colinas,
mientras nada
me llene el corazón,
si no es tu imagen, y haya
una remota posibilidad de que estés viva
en algún sitio, iluminada
por una luz —cualquiera…
Mientras
yo presienta que eres y te llamas
así, con ese nombre tuyo
tan pequeño,
seguiré como ahora, amada
mía,
transido de distancia,
bajo este amor que crece y no se muere,
bajo este amor que sigue y nunca acaba. Ángel González: Áspero mundo (1956)
Este poema que hemos escuchado en la voz del autor, ha sido musicado al menso en dos ocasiones, creo que la primera se debe al cantautor barcelonés de la generación tardía de la "Nova Cançó", Enric Hernáez, que la graba en el disco del 2006, de la colección La palabra mas tuya, dedicada a poemas musicados, de Gil De Biedma, Goytisolo, Ángel González, (undécimo corte).
Cuando tengas dinero regálame un anillo.
cuando no tengas nada dame una esquina de tu boca,
cuando no sepas qué hacer, vente conmigo,
pero luego no digas que no sabes lo que haces.
Haces haces de leña en las mañanas
y se vuelven flores en tus brazos.
Yo te sostengo asida por los pétalos,
como te muevas te arrancaré el aroma.
Pero ya te lo dije:
cuando quieras marcharte ésta es la puerta:
se llama Ángel y conduce al llanto.
Angel González. Breves acotaciones para una biografía (1971)
Algo antes en el 2004, el cantautor granaino Enrique Moratalla, que junto a Carlos Cano, Esteban Valdivieso y más personas fué el impulsor del Movimiento Canción del Sur a finales de los sesenta. Acabó dedicándose a otras actividades diferentes a la música pero en el 2004, grabó un disco titulado Fabiola 11, que incluia esta versión
El propio Pablo Milanés ha interpretado en algún concierto esta canción, con otra cadencia que la empleada por Ana Belén, y con poco sonido por lo que es posible que tengais que subir el volumen, pero creo merece la pena oirla
Por aquí pasa un río.
Por aquí tus pisadas
fueron embelleciendo las arenas,
aclarando las aguas,
puliendo los guijarros, perdonando
a las embelesadas
azucenas… No vas tú por el río:
es el río el que anda
detrás de ti, buscando en ti
el reflejo, mirándose en tu espalda.
Si vas deprisa, el río se apresura.
Si vas despacio, el agua se remansa. Ángel González: Áspero mundo (1956)
La versión del disco de Pedro Guerra y Angel González, se inicia con la lectura del poema por el poeta y continua siendo cantado por el cantante
Este poema pertenece al primer libro de Angel González. Como hoy es breve, os dejo con otro breve poema de su último libro del que os hablaba ayer y que también se recoge en el disco de ambos
A veces, un cuerpo puede modificar un nombre
A veces, las palabras se posan sobre las cosas como una
mariposa sobre una flor, y las recubren de colores nuevos.
Sin embargo, cuando pienso tu nombre, eres tú quien le da
a la palabra color, aroma, vida.
¿Qué sería tu nombre sin ti?
Igual que la palabra rosa sin la rosa:
un ruido incomprensible, torpe, hueco.
Otoño y otras luces, es el último libro que publicó en vida Angel González en el año 2001. Después de nueve años de silencio, el asturiano no sorprendio con este bello libro lleno de recuerdos y vida, lleno de otoño
Al poema de hoy le puso música Pedro Guerra un par de años mas tarde en el disco que grabó junto al poeta "La palabra en el aire". Esta es su versión
Si yo fuese
Dios
y tuviese el secreto,
haría
un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
—de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso—;
entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día,
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando —luego— callas…
(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta.) Ángel González: Palabra sobre palabra (1965)
La mezcla
entre Pedro Guerra y Ángel González creó este disco irrepetible y lleno de
belleza, A veces entre tanto locura y necesidades etéreas y fatuas, lo sencillo
nos basta.
Por si os
interesa os dejo una entrevista en el 2006 con Ángel González en CNN+
Por aquí pasa un río.
Por aquí tus pisadas
fueron embelleciendo las arenas,
aclarando las aguas,
puliendo los guijarros, perdonando
a las embelesadas
azucenas…
No vas tú por el río:
es el río el que anda
detrás de ti, buscando en ti
el reflejo, mirándose en tu espalda.
Si vas deprisa, el río se apresura.
Si vas despacio, el agua se remansa.
En el 2003 Pedro Guerra y Ángel González grabaron un
disco precioso, mezclando poemas recitados con otros cantados e incluso como en
este que acabáis de escuchar con ambas cosas, una tras otra.
Ángel González es mi poeta preferido de la generación del
cincuenta, lo de ser asturiano seguramente influye en mi elección, pero su
calidad humana y literaria es innegable, ya que el miércoles hablaba de él en
relación con la obra de otra poeta asturiana, Aurora Albornoz, y me ha parecido
lógico acabar la semana con un poema suyo
Seis años después el guadinesco Paco Ortega, cantante y
sobre todo productor musical, graba un disco con diez poemas de Ángel González,
con el título “El éxito de todos mis fracasos”, este es el segundo corte
Acabo las versiones musicalizadas con una curiosa mezcla,
el poema declamado con música de violín, una curiosidad agradable, subida también
en el año 2009
Finalizo con un pintor de Cangas (del Narcea, por supuesto)
por lo del arte de la tierra, Federico Granell, tiene una obra muy variada y
muy interesante, he elegido una litografía, en tres tintas, realizada a partir
de un dibujo al pastel y titulada “Mirador junto a la playa de Aguilar”, con la
que el periódico asturiano “La Nueva España” felcitaba este año 2021, y es uno
de los dos cuadros que Granell pintó durante el confinamiento
Dentro de la múltiple actividad artística de Federico
Granell (pintura, dibujo, escultura, …) me ha llamado la atención el dibujar la
música que escucha, un ejemplo (en uno de sus múltiples moleskines), es el
dibujo sobre el tema “canción de si tú me quieres” del grupo indie “Le Mans”,
continuador de “Aventuras de Kilian”, Si accedéis a este enlace de Instagram podréis
ver como dibuja la canción