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16 de febrero de 2026

In Pace, poema de José Ángel Valente, musicada por Carmen Linares. No inútilmente

 IN PACE

     
                (Diario íntimo, en la muerte de su hijo, 7.01 1993)

Tú duermes en tu noche sumergido. Estás en paz. Yo araño las heladas paredes de tu ausencia, los muros no agrietados por el tiempo que no puede durar bajo tus párpados. Ceniza tú. Yo sangre. Leve hoja tu voz. Pétreo este canto. Tú ya no eres ni siquiera tú. Yo, tu vacío. Memoria yo de ti, tenue, lejano, que no podrás ya nunca recordarme.

José Ángel Valente. Nadie (1995)

https://youtu.be/P_oP7qF5XqY 


 

Vuelvo con otro poema de José Ángel Valente, pues una amiga se ha interesado por su poesía mística.  José Ángel Valente (1929-2000) fue un poeta español clave, cuya obra evoluciona hacia una "mística del silencio" y la inmanencia. Libros esenciales con fuerte carga metafísica y mística incluyen El fulgor (1984), Material memoria (1979-1989), Nadie (1995), y el póstumo Fragmentos de un libro futuro. Su poesía busca el "lugar del canto", el vacío y la revelación interior. 

He seleccionado un poema de su último libro publicado en vida: Nadie. Editado por la Fundación César Manrique el libro contiene un prefacio y 15 poemas que posteriormente aparecerían en Fragmentos de un libro futuro, primero de sus libros póstumos . In pace es el décimo cuarto poema, la morada es la del durmiente que siente la ausencia, el vacío, el tiempo detenido. "Ceniza tú. Yo sangre. Leve hoja tu voz. Pétreo este canto". Piedra donde el poeta encuentra un espacio de creación tenue, lejano, que no podrás ya nunca recordarme

La versión musical corre a cargo de la cantaora de flamenco Carmen Linares que lo grabó en el disco "Un ramito de locura" en 2002  (último tema), Disco que  luego fue reeditado para la colección de disco-libros "Joyas del Flamenco" del periódico El País. Dice el musicólogo Faustino Nuñez en la web deflamenco.com que "In pace es la adaptación de un poema que José Ángel Valente dedicó a su hijo fallecido. Ya había cantado Carmen a Valente en una obra de Mauricio Sotelo (los tres premios nacionales 2001). Cante de profundo dramatismo y factura musical de vanguardia. En la primera parte la voz, con un aparente ritmo libre, se funde con el contrabajo y el violín (Christian Howe se encarga del violín) en un arreglo de Pablo Martín. En la segunda dos guitarras arpegiadas, una en cada canal, proponen la clave de la seguiriya muy rítmica, base sobre la que escuchamos la letra de remate, intensa y natural."

 

He hablado el viernes del primer poema de su primer libro y hoy de penúltimo de su último libro publicado en vida, en medio cuarenta y un años de publicaciones, hay varios poemas suyos musicados y habrá que vover a hablar de él, sobre todo de los aparecidos en su sexto libro, editado por El Bardo, en 1966, "Breve Son" en Barcelona en 1968, del que he puesto alguna muestra, para acabar, os dejo con otro poema de su primera época, bien recitado por el actor Fernando Gil Moreno. Impactante

No inútilmente 

Contemplo yo a mi vez la diferencia
entre el hombre y su sueño de más vida,
la solidez gremial de la injusticia,
la candidez azul de las palabras.
No hemos llegado lejos, pues con razón me dices
que no son suficientes las palabras
para hacernos más libres.
Te respondo
que todavía no sabemos
hasta cuándo o hasta dónde
puede llegar una palabra,
quién la recogerá ni de qué boca
con suficiente fe
para darle su forma verdadera.
Haber llevado el fuego un solo instante
razón nos da de la esperanza.
Pues más allá de nuestro sueño
las palabras, que no nos pertenecen,
se asocian como nubes
que un día el viento precipita
sobre la tierra
para cambiar, no inútilmente, el mundo.
José Ángel Valente. La memoria y los signos. (1966)

https://youtu.be/oM8mxTkgjfQ


 

Buen comienzo de semana 

12 de febrero de 2026

Serán ceniza, poema de José Ängel Valente musicado por Vicente Monera. El uniforme del General


Serán ceniza

Cruzo un desierto y su secreta
desolación sin nombre.
El corazón
tiene la sequedad de la piedra
y los estallidos nocturnos
de su materia o de su nada.

Hay una luz remota, sin embargo,
y sé que no estoy solo;
aunque después de tanto y tanto no haya
ni un solo pensamiento
capaz contra la muerte,
no estoy solo.

Toco esta mano al fin que comparte mi vida
y en ella me confirmo
y tiento cuanto amo,
lo levanto hacia el cielo
y aunque sea ceniza lo proclamo: ceniza.

Aunque sea ceniza cuanto tengo hasta ahora,
cuanto se me ha tendido a modo de esperanza.

José Ángel Valente. A modo de esperanza (1954

https://youtu.be/Npm8Ndrd8eM 


 

Sigo con los poetas de la Generación del 50, y como estábamos hablando del año 1954, he elegido al poeta que obtuvo el premio Adonais de poesía de ese año por este libro "A modo de esperanza", que se inicia con el poema que os he propuesto hoy. Se trataba de un joven José Ángel Valente orensano de nacimiento que acabó sus estudios de filología en Madrid, tras abandonar los de Derecho ese mismo año. Con el premio adquiere notoriedad como joven promesa entre los poetas de su generación. Pero lo que le va a diferenciar de sus compañeros será el  hecho de que, a partir de este poemario, todos sus libros serán escritos fuera de España. El alejamiento de una España que le resulta poco tolerable va a marcar el signo de su poesía. Este distanciamiento de su país se va a ensanchar aún más a raíz de la publicación de su cuento “el uniforme del general”, en 1971, por el que es sometido a un consejo de guerra. En 1975 va a París como jefe del servicio de traducción española de la UNESCO. En 1985 decide radicarse en Almería, donde reside hasta su fallecimiento en el año 2000

Vicente Monera, puso música a este poema, subiéndolo a YouTube en el 2009

https://youtu.be/5XPRLL8SQFc


 

Ya que lo he citado os dejo con el cuento que le supuso un Consejo de Guerra

El uniforme del General 

El condenado se sentó en la penumbra. El cura se paseaba lentamente a lo largo de la celda, leyendo en un libro pequeño, de encuadernación negra y flexible, frases que articulaba con cuidado pero que no llevaba a la voz. El condenado emitió contra su voluntad un gemido. Sentía un vacío enorme en el estómago y a la vez un deseo, al que no conseguía dar suelta, de vomitar. O le habría gustado comer, comer hasta quedarse sordo para no oírse más. Morir ha de ser ‑pensó‑ como tener hambre y náuseas a la vez. Luego dijo en alta voz:

-Volvería a ponerme el uniforme del general.

El cura suspendió la lectura y se detuvo para mirarlo con una mezcla de asombro y conmiseración. Después siguió bisbiseando, pero sin moverse, clavado al suelo, mirando a uno y a otro lado de soslayo y luego al libro y otra vez de soslayo, como si alguien pudiera entrar y oír.

El uniforme del general se quita y pone como otro igual.

Primero se lo había puesto Manuel y luego su hijo y después él mismo y luego otros, porque les daba gusto y porque Manuel gritó ¡viva la de‑mo-cra‑cía! y todos se pusieron a cantar y a beber vino con el uniforme del general y se ensució un entorchado y porque el maestro con un bigote postizo y el uniforme del general parecía un domador de circo y porque el uniforme del general estaba allí entre otras cosas inútiles y para nada serviría si ya no iba a haber generales ni madre que los crió y entonces fue cuando Manuel dijo que a lo mejor los generales no tenían madre y los hacían en una máquina con chapas de gaseosa, aluminio y paja, mucha paja, para que apareciesen con el pecho hinchado por el aire de la victoria y después trajeron un caballo y desfilaron todos y luego nos fuimos a dormir y al día siguiente a trabajar y pronto la merienda se olvidó y nadie supo que estaba puesto en una lista para ser condenados todos por impíos y ateos y por otras cosas que de nosotros mismos ni siquiera sabríamos decir. Y así fue, pues todos fueron apresados y juzgados debidamente por su miserable acción y él ‑pensó‑ no sabía si era el último o el penúltimo en morir, pero por ahí andaba ya la lista y en todo caso para él era el final.

El uniforme del general se quita y pone como otro igual.

Se acordó de Manuel y del maestro y le dio risa y la risa fue como si de nuevo, libre al fin, volviese a andar por los campos comunes, igual que en otros tiempos.

El cura dejó el libro y se puso en oración porque ya se avecinaba la hora y el condenado nada había querido oír. Él miró la negra figura recogida sin inquietud. Sacó del bolsillo un lápiz que le habían dado por si quería dejar alguna despedida escrita para su madre o para alguien o para quién y dibujó despacio en la pared los entorchados, el fajín, los ribetes, los oros del uniforme del general Después se puso en pie y meó largamente sobre el traje glorioso hasta quedar en paz.

José Ángel Valente  Número 13 (1971)

https://youtu.be/Ow5tzxh9Yw4


 

El cuento está inspirado en unos hechos acaecidos en Fiñana, en la comarca almeriense de los Filabres-Tabernas donde un grupo de anarquistas, durante los años de la II República, representaron una parodia vistiéndose con el uniforme del general Saliquet, uniforme que estaba en el cortijo que habían ocupado y que era propiedad de la familia del militar. Denunciados, acabarían todos fusilados.

El libro (cuatro relatos en total) se publica en Las Palmas de Gran Canaria en 1971, pero es  retirado tras la denuncia de la Capitanía General de Canarias por presunto delito de ofensa a clase determinada del ejército. El Consejo de Guerra se celebró el 14 de septiembre de 1972 y José Ángel Valente (entonces funcionario de Naciones Unidas) fue declarado en rebeldía y probado el delito de injurias encubiertas a clase determinada del ejército. No había relación alguna con el Generalísimo, pero así son las cosas con las Dictaduras, curiosamente el libro menos este relato se vuelve a publicar en 1973

No está de mas recordar la Historia. Buen jueves

 

PS: Mas poemas de José Ángel Valente 

https://fonocopiando.blogspot.com/2024/06/nana-de-la-adultera-poema-de-jose.html 

  

10 de abril de 2025

Por debajo del Agua, poema de Jose Angel Valente musicado por Pablo Guerrero TEO, Pablo Guerrero Hilario Camacho & Pedro Guerra

 

Por debajo del agua
te busco el pelo,
por debajo del agua,
pero no llego.

Por debajo del agua
de tu cintura:
tú me llamas arriba
para que suba.

Para que suba al aire
de tu mirada;
mi corazón me enciende,
luego se apaga.

Te busco el pelo
por debajo del agua,
pero no llego.

José Ángel Valente. “Breve son” (1968)

https://youtu.be/jWr4SKsdwjo


 

Breve poema del Ourensano Josá Ángel Valente, que aparece en la sección II de su libro que publicó la editorial "El Bardo",  reducto de buena poesía en esa época. Pablo Guerrero incluyó una versión de este poema en su disco de 1976, "Porque amamos el fuego" (segundo corte de la cara A), un disco muy moderno, con influencias de jazz y donde aparecía entre otros un joven Jorge Pardo

https://youtu.be/JloVThsZjAc


 

Otra de las joyas de ese disco es la canción Teo (penúltimo tema de la cara B) escrito e interpretado junto a Hilario Camacho

https://youtu.be/uOEYK-6_LYA



Os dejo con la letra 

TEO

Fue un disparo de tiempo
lo que hizo añicos su canción,
su peonza de viento
su caballo de plata o de cartón.

Fue un disparo de miedo
cuando vio
un mundo duro y solo
reino del diente y la pistola. Y no,
entonces no quiso creer
para no ser como ellos.

Caminando entre dunas
para siempre niño, para siempre poeta.
Mapas desconocidos
y un sombrero de sombra a la cabeza.

Amigo. Teo, amigo
hasta qué hondo llegó
tu asombro y tu desprecio
caminante increíble
de la desolación.
Entonces no quiso crecer
para no ser como ellos.

Y con la versión que hizo Pedro Guerra en el disco "Hecho de Nubes" (sexta pista) un conjunto de canciones y voces que homenajeaban a Pablo Guerrero Aquí en un directo en un homenaje a Pablo Guerrero en el 2009

https://youtu.be/jl4xuklQj_E


 

Buen jueves


18 de junio de 2024

Nana de la mora, poema de José Angel Valente, musicado por Paco Ibáñez

 


Nana de la Mora

Que no venga la Mora,
la Mora con dientes verdes,
toda la noche ligero,
mi niño, duerme.
Que no venga la Mora,
la Mora con dientes verdes.
Toda la noche, mi niño,
ligero duerme,
ea, ea, ea.

Duerme ligero, duerme,
que si la Mora viene,
en el sueño escondido
no podrá verte.
Duerme ligero, mi niño,
que si la Mora viene
en el sueño escondido
no podrá verte,
ea, ea, ea.

La Mora grande,
la Mora con dientes verdes,
no llames a mi niño
ni lo despiertes.
La Mora grande,
la Mora con dientes verdes,
no, no llames a mi niño
ni lo despiertes,
ea, ea, ea.
 

José Ángel Valente Breve son (1968)

https://youtu.be/qLYlFfi80d8


 

Otra nana. Un poema del poeta orensano José Angel Valente  recordando a su madre adoptiva y evocando su infancia. Paco Ibáñez la grabó en su disco "Paco Ibañez 3" de 1969 (duodécima pista). Es un tema poco conocido, y he encontrado este video de 1973, donde lo canta acompañado de Joan Baez.

La  siguiente propuesta es la que realiza la francesa, con ascendentes corsos e italianos Laetitia Marcangeli, una composición al piano que me parece muy hermosa

https://youtu.be/wxFLsHydXPg

 


Vuelta a Paco Ibáñez para terminar, otra vez bien acompañado, esta vez de Solea Morente, en un concierto en Barcelona hace un par de meses (3 de abril de 2024)

https://youtu.be/DYBCJNnG_50

 


Buen martes