A xusticia pola man
Aqués que tén fama de honrados na vila,
roubáronme tanta brancura que eu tiña;
botáronme estrume nas galas dun día,
a roupa decote puñéronma en tiras.
Nin pedra deixaron, en donde eu vivira;
sin lar, sin abrigo, morei nas curtiñas;
ó raso cas lebres dormín nas campías;
meus fillos..., ¡meus anxos!..., que tanto eu quería,
¡Morreron, morreron, ca fame que tiñan!
Quedei deshonrada, mucháronme a vida,
fixéronme un leito de toxos e silvas;
i en tanto, os raposos de sangre maldita
tranquilos nun leito de rosas dormían.
-Salvademe ¡ou, xueces!, berrei..., ¡tolería!
De min se mofaron, vendeume a xusticia.
- Bon Dios, axudaime, berrei, berrei inda...
Tan alto que estaba, bon Dios non me oíra.
Estonces cal loba doente ou ferida,
dun salto con rabia pillei a fouciña,
rondei paseniño...¡Ne-as herbas sentía!
I a lúa escondiase, y a fera dormía
cos seus compañeiros en cama mullida.
Mireinos con calma, i as mans estendidas,
dun golpe, ¡dun soio!, deixeinos sin vida.
I ó lado, contenta, senteime das vítimas,
tranquila, esperando pola alba do día.
I estonces... ¡estonces!, cumpreuse a xustiza:
eu, neles; i as leises, na man que os ferira.
Rosalía de Castro: Follas Novas (1880)
La justicia, entendida como desafío al mismo tiempo ético y político, traspasa muchas de las obras de Rosalía de Castro, pero el poema que nos permite entender mejor su postura en este tema sería este poema. Desconocemos el motivo por el que se acusa a la voz, del poema ¿De qué modo fue juzgada y condenada antes de que el texto dé comienzo? No podemos conocer con precisión la naturaleza de su deshonra, aunque el juicio popular descrito en la primera estrofa apunte hacia un castigo vinculado con la esfera de la vida sexual por los que aparentan honestidad, pero es una situación grave que demanda justicia es decir reparación. El vídeo viene con traducción al castellano del poema
La primera musicalización que conozco es la de Amancio Prada en su dsico de 1975 "Rosalia de Castro" (quinta pista cara A), luego la ha vuelto a grabar en varias ocasiones
El grupo rockero galego Nao, originario de Estrada (Pontevedra) incluyó esta versión en su disco del 2007 As palabras espidas (octavo tema). Otra forma de acercarse a Rosalía
Cambio el ritmo para la siguiente propuesta, a ritmo de jazz con el cuarteto de Abe Rábade junto a la gran voz de Guadi Galego, en el álbum Rosalía 21 del 2008, es la canción con la que comienza el álbum
En el 2012 Aid, plantea versionar los poemas clásicos gallegos a ritmo de rap, el resultado el album Rapoemas, que comienza con este tema.
Muchas formas de acercarse a Rosalía de Castro y todas me parecen interesantes. Acabo con la mas reciente que conozco y mas folklórica, la que abre el disco del mismo título de O Val das Mouras del 2017, del que os hablé ayer
Buen jueves. Honor y gloria a la gran Rosalía de Castro
PS Os dejo con una traducción aproximada del poema al castellano
La justicia por la mano
Aquellos que de honrados tienen fama en la villa,
ladrones me robaron, las blancas ropas mías,
arrojáronme lodo sobre mis joyas ricas,
y de mis otras galas fueron haciendo trizas.
Ni una piedra dejaron donde vivido había;
sin hogar, sin abrigo, erré por la campiña,
al raso con las liebres dormí sobre las briznas
y mis hijos, ¡mis ángeles!, que tanto yo quería,
¡murieron porque el hambre les arrancó la vida!
Y quedé deshonrada, marchitaron mnis días
diéronme triste lecho de abrojos y de espinas…
y los zorros en tanto, los de sangre maldita,
en su cama de rosas, descansados dormían.
-Jueces -grité-, ¡salvadme!, pero vana porfía
de mi ruego mofáronse, vendióme la justicia.
-¡Ayudadme, Dios mío!-grité, desvanecida.
Mas Dios tan alto estaba que oírme no podía.
Entonces como loba rabiosa, o mal herida,
cogí la hoz acerada, de hoja cortante y fina,
rondé en torno despacio… ¡ni las hierbas sentían!
Y la luna ocultábase, y la fiera dormía
al lado de los suyos, en su cama mullida.
Contempléles con calma, y la mano extendida,
de un golpe… ¡de uno solo! les arranqué la vida.
Y allí al lado, contenta, sentéme de las víctimas
esperando serena que amaneciese el día.
Y entonces… sólo entonces se cumplió la justicia…
Yo, en ellos, y las leyes en mi mano homicida.





