Una puerta abierta a la música, la poesía, las versiones y a la sonrisa, con muchas pinceladas de cine y bandas sonoras. En recuerdo y homenaje al antiguo microprograma "Fonocopias" de Radio Nacional de España Radio 5
Cuando una es de tierra adentro también es de cielo afuera. Si viene pa’ Buenos Aires un calabozo la espera y pregunta dónde está el cielo de la ciudá’.
Señora dueña de casa perdone el atrevimiento: al pájaro en jaula de oro le madura el sentimiento de ponerse a curiosear la tierra y también el mar.
Sé que ustedes pensarán qué pretenciosa es la Juana, cuando tiene techo y pan también quiere la ventana. Soy como soy, miro un poquito y después me voy.
Yo vivo en un cuadradito de oscuridad recortada, con un corazón de vidrio por donde no se ve nada. Présteme el televisor que se ve más y mejor.
Por esa ventana ajena es propio lo que una mira. Está abierto al mundo entero aunque sea de mentira, y mi único balcón es ver la televisión.
Vuelta a las canciones para grandes de María Elena Walsh, casi sesenta años después, han cambiado cosas, pero la frase "Qué pretenciosa es la Juana, cuando tiene techo y pan también quiere la ventana" parece seguir de actualidad
Conozco cinco versiones grabadas de este tema, mas alguna subida a la web, que os relato. La primera grabación que conozco es la del grupo Aymama, un trio de percusión, guitarra, piano y voces que inició su andadura en el 2005 integrado por la rionegrina Nora Martínez, y las bonaerenses Florencia Giammarche y Paula Suárez, que intentan mantener la esencia del folklore argentino. “AYMAMA!” es una expresión de asombro o de desconcierto, es una frase que fue adoptada por el grupo. Son justamente sus interpretaciones y canciones propias las que buscan retomar nuevamente desde el folclore argentino, esa extrañeza y sorpresa.
Esta canción forma parte de su segundo disco del 2010 "Canta María Elena Walsh" (noveno tema). Una gran versión
La segunda propuesta es la grabación en 2017 de otro trío de folklore argentino "Chiclano Trio" (Victoria Cataldi en la voz. Eloy Notario en la guitarra y Pablo Chireno en la percusión) en su álbum "Luz" (séptimo tema)
En el 2018 el cantautor, músico, actor y escritor argentino, Luis Caro, incluye esta versión en su primer libro-disco del proyecto "País semajante" (Quinto tema). Una cuidada y diferente versión, más íntima, se notan los años de experiencia de este maduro cantante de la Nueva Canción Latinoamericana.
La siguiente versión es del 2021, y se incluye en el proyecto "En clave de Mujeres" de la abogada, cantante y activista feminista argentina Feli Rossi, magistral musicalmente hablando
Como continuación de la entrada del hace casi un mes sobre el poema que Rafael de León le dedicó a Federico García Lorca tras su muerte, hoy os quiero hablar de esta icónica copla, que se escribió en una tarde en Barcelona por Rafael de León en una reunión con Miguel Molina y Federico García Lorca
Recapitulemos: En otoño de 1935, en el café del Hotel Oriente, en Barcelona, se produjo el encuentro entre tres grandes artistas, cada uno en su ámbito, de las artes españolas: el poeta Federico García Lorca, el letrista y poeta Rafael de León y el cantante Miguel de Molina. La reunión se produjo por una casualidad, Lorca estaba de estreno en el Teatro Principal de Barcelona con su obra Doña Rosita la Soltera. Cerca del teatro en el Cabaret Mónaco, actuaba Miguel de Molina, el llamado "faraón de la copla", que se reunió con Rafael de León que se encontraba intentando crear una canción para Miguel, y ambos fueron al encuentro del poeta.
Miguel Molina diría años después que hablaban de marineros con los ojos verdes, aunque no se sabe con exactitud, si parece claro, que Rafael de León empezó a escribir la canción de un tirón, Lorca, al leer el poema del letrista, se acordó rápidamente de su
Romance sonámbulo, en el que expresa su amor por el verde, y, cuando se
lo hizo saber, Rafael de León le respondió con gracia: “Federico, ¿no pensará que
el color verde es patrimonio suyo?" Por su parte, Miguel de
Molina le preguntó al compositor si esa canción podría ser suya. Y lo fue aunque le costó perdonarle que la estrenara antes Concha Piquer (En 1937).
La letra, que luego sería completada por Salvador Valverde, y le puso música el Maestro Manuel Quiroga, que se la dedicó a su esposa, Fuensanta Clavero Borao
- Seguir leyendo:
https://www.libertaddigital.com/cultura/musica/2018-12-17/la-historia-poco-conocida-de-ojos-verdes-30-aniversario-muerte-de-quiroga-1276629879/ que tenía los "ojos verdes". Con la Dictadura de Franco la censura hizo cambios al inicio de la letra de la canción, que Miguel Molina, siempre se negó a aceptar, al fin y al cabo era "rojo" y maricón", aunque en 1990, se rescató en parte su figura, tras una histórica entrevista televisiva que Carlos Herrera le hizo a Miguel de Molina en Buenos Aires, emitida originalmente el 6 de abril de 1990 en el programa «Las Coplas» de Canal Sur Televisión. Esta conversación es considerada una de las grandes joyas de la televisión española. En ella, el legendario artista malagueño rompió décadas de silencio desde su exilio, recordó sus raíces andaluzas y, de manera muy emotiva, interpretó y explicó los matices de «Ojos verdes», una de sus obras cumbre. El propio Carlos Herrera ha reconocido públicamente a lo largo de su carrera que esta es su entrevista favorita de todas las que ha realizado
En el siguiente video se le puede oír cantar con sus 82 años (minuto 3:40)
Apoyado en el quicio de la mancebía Miraba abrirse la noche de mayo Pasaban los hombres y tú sonreías Hasta que a tu puerta paré mi caballo Serrana, me das candela y te doy este clavel Ven a tomar a mis labios que yo fuego te daré Bajé del caballo, de cerca te vi Y fueron dos verdes luceros de mayo tus ojos para mí Ojos verdes, verdes como la albahaca Verdes como el trigo verde Y el verde, verde limón Ojos verdes, verdes con brillo de faca Que se han clavaito en mi corazón Pa' mí ya no hay soles, luceros, ni lunas No hay más que unos ojos que mi vida son Ojos verdes, verdes como la albahaca Verdes como el trigo verde Y el verde, verde limón Vimos desde el cuarto anunciar el día Y sonar al alba, la torre, la vela Dejaste mi brazo cuando amanecía Y en mi boca un gusto de menta y canela Serrana, para un vestido yo te quiero regalar Me dijiste: ¨está cumplio, no, no me tienes que dar na'¨ Subido en mi caballo y un beso te di Y nunca otra noche más bella de mayo he vuelto a vivir Ojos verdes, verdes como la albahaca Verdes como el trigo verde Y el verde, verde limón Ojos verdes, verdes con brillo de faca Que se han clavaito en mi corazón Pa' mí ya no hay soles, luceros, ni lunas No hay más que unos ojos que mi vida son Ojos verdes, verdes como la albahaca Verdes como el trigo verde Y el verde, verde limón
Letra: Rafael de León & Salvador Valverde. Música Manuel Quiroga
Hace catorce años, escribí una entrada sobre esta canción, a raíz del estreno de la película Blancanieves de Pablo Berger (2012), allí incluí las versiones de Concha Piquer, Carlos Cano y Concha Buika entre otras, os dejo el link al final por si las queréis escuchar. Os propongo algunas otras que me parecen interesantes, la que grabo Martirio junto al gran pianista Chano Domínguez en 1997, la versión que mas me gusta de las tres que ha grabado Martirio
Aprender la levedad del pájaro. Sacar los pies del nido y encontrar que fuera el mundo es limpio y el cielo es amplio y no nos queda nada por lo que valga la pena no amar.
Aprender la levedad del pájaro. Respirar. Sentir cómo pasa el aire por todas las esquinas del cuerpo, lo más parecido a volar que puede hacer una mujer como yo, con el corazón pegado a tierra. Desafiar la gravedad como quien desafía una norma, aprender la levedad del pájaro. Olvidar que las cosas pesan y echarlas al aire, quedarse quieta y ver cómo les nacen alas. Lo más parecido a volar que puedo hacer, yo que tengo los pies de plomo.
Aprender la levedad del pájaro.
Laura Casielles. De Los idiomas comunes, (Hiperión, Madrid, 2010)
Laura Casielles, es una joven escritora (1986) natural de Pola de Siero (Asturias) que ganó el Premio Nacional de Poesía Joven Miguel Hernández en 2011 por su poemario "Los idiomas comunes". La autora ha explicado que el libro trata sobre "cómo encontrar las palabras más verdaderas para hablar del encuentro y de las diferentes formas de vivir, y de cómo dar vías para que esas formas de vivir sean lo mejor posible". . Una apuesta que desea conocer las diferentes voces y problemas del mundo, para lo que es necesario aprender los idiomas de la gente. Quince años después parece que cada vez hablamos idiomas mas diferentes y sin ganas de entendernos, craso error, que no llevará a ninguna parte
El sevillano Daniel Mata puso música a este poema y lo ha incluido en su álbum "Se pierde si no se da" (décimo sexto y penúltimo tema). Os dejo con un directo en "El callejón del gato" sevillano
https://youtu.be/VNg7BSFg4xU
Acabo con otro poema del libro de Laura Casielles periodista, ensayista y poeta
PRIMERA CONJUGACIÓN
Encontrar las palabras elementales. Aprender cómo decir perdón en el idioma del que irrumpe, y buenos días, y toma, y he venido a conocerte, aprender cómo decir gracias en el idioma de los que también rasgan y también se desgarran, cómo decir café, cariño, patria, shalom, salam aalaikum, aprender cómo se dice pasa, entra, esta es mi casa en um país al sur del que apenas quedan ruinas, aprender obrigada, spasiba, aprender qué colores no existen en las lenguas de África. Y cómo responder que sí en Pekín. Llegar a las ciudades y descubrir los entresijos del mercado, entender, entender cuál es en cada tierra la etimología de alma, y de que modo saludaban al miedo mis bisabuelos.
Encontrar las palabras elementales. Y luego hablar.
Laura Casielles. De Los idiomas comunes, (Hiperión, Madrid, 2010)
Antonio Machado siempre es un referente. En este texto, el autor expone su teoría poética del ensueño, concibiendo el sueño no como una simple fantasía o evasión, sino como el único espejo profundo capaz de revelar las verdades esenciales del alma y los recuerdos más puros. A este poema le puso música Vicente Monera en el 2008
Sigo con María Elena Walsh y otro poema aparecido en su primer trabajo para adultos. Una belleza , no extraña que haya mas de cuarenta versiones grabadas. Mucho donde elegir, pero empezaría con la de Mercedes Sosa, publicada a finales de 1979, posiblemente la versión más icónica y difundida fuera de la de su autora. Incluida en su repertorio de la década de 1980, Mercedes Sosa la convirtió en un himno de resistencia, añoranza y reencuentro con su Argentina
La siguiente propuesta, aunque me suponga saltarme buenas versiones como la de Susana Rinaldi de 1982, es la que sonó en directo el 4 de mayo de 1984 en el Luna Park de Buenos Aires conjuntamente por Víctor Heredia, César Isella y el Cuarteto Zupay, y recogida en un disco del que ya he hablado en un par de ocasiones, que recoge ese concierto: Canto a la Poesía
Salto al 2020, también para recordar un doble disco, que me fascinó cuando salió y me sigue fascinando, la versión de Elena Roger y Escalandrum, con sones de jazz en su álbum "Como la Cigarra"
Ese mismo año el pianista Lito Vitale, graba una versión al piano en su disco "Nocturnos". Recientemente, en el 2025, ha vuelto a grabar una versión con la vocalista Antia Co (Ana Coacci Rinaldi, sobrina de Susana Rinaldi), y antes en el 2021 otra junto a Ines Estevez, pero me convencen menos que la versión instrumental grabada durante la cuarentena del COVID. donde intenta conseguir un momento de relajación y retrospección, que creo logra sobradamente
En febrero de 2024, en el entorno de la Fiesta de la Cosecha de Mendoza, la joven Maggie Cullum, junto a la Orquesta Filarmónica de Mendoza, grabó esta gran versión
En la misma ciudad de Mendoza en marzo de este año 2026, Joan Manuel Serrat interpretó esta misma canción en vivo tras recibir el Doctorado Honoris Causa por la Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO).
Y poco mas tarde ha grabado esta canción con Rosa León en el disco que saldrá el próximo 29 de Septiembre. Gran versión la de ambos, con la que finalizo
Sigo con María Elena Walsh, con una canción / poema que es un alegato poético en favor de la solidaridad, la humildad y la empatía, frente al egoísmo y al individualismo. Sólo conozco dos versiones grabadas, pero en la red, hay mas versiones subidas, he elegido dos mas, la primera del 2011, donde tres grandes de la canción argentina Julia Zenko, Sandra Mihanovich y Marian Farias, la interretaron en un homenaje a María Elena Walsh en Mar de Plata
En el 2022 se presentó en Buenos Aires el proyecto musical "huELLA en la Pacha Urbana", una propuesta de música compuesta e interpretada por mujeres, iniciado por Melisa Lamione y Patricia "Piojo" Zappia, que busca visibilizar y reivindicar el rol femenino en la cultura. El nombre juega con la palabra "huella" (el rastro o la marca en la historia) y el pronombre "ELLA", enfatizando la autoría femenina.
A finales de 2021 subieron este versión del canto de hoy, en un formato que me recuerda las propuestas de Playing for Change