Una puerta abierta a la música, la poesía, las versiones y a la sonrisa, con muchas pinceladas de cine y bandas sonoras. En recuerdo y homenaje al antiguo microprograma "Fonocopias" de Radio Nacional de España Radio 5
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
El poema vigésimo primero, es de otro gran poeta uruguayo, Mario Benedetti, que publicó este poema en 1963. El propio autor lo declamó en alemán en la película "El lado oscuro del corazón", una coproducción argentino-canadiense con tintes surrealistas, donde Benedetti representa a un marino alemán que recita poesías a las chicas de un prostíbulo cercano al puerto de Montevideo.
Acabo con una versión coral grabada en 1994 por el cubano Coro de Cámara Exaudi, reconocido mundialmente como uno de los coros más prestigiosos del continente Americano
Vino el
patrón y nos dejó su niño
casi tres horas nos dejó su niño,
indefenso, sonriente, millonario,
un angelito gordo y sin palabras.
Lo sentamos allí, frente a la máquina
y él se puso a romper su patrimonio.
Como un experto desgarró la cinta
y le gustaron efes y paréntesis.
Nosotros, satisfechos como tías,
lo dejamos hacer. Después de todo,
sólo dice “apá”. El año que viene
dirá estádespedido y noseaidiota. Mario Benedetti: Poemas de la oficina (1956)
Seguimos por
la poesía de la mitad de la década del pasado siglo, Este pequeño poema de Mario
Benedetti se incluyó en su obra “poemas de la oficina” que aunque fue su octavo
libro publicado, fue con el que alcanzó la fama en Uruguay y luego en el resto
del mundo, sigue siendo uno de sus libros más vendidos, escrito entre 1953 y
1956, a la vez que las Odas de Pablo Neruda
De este libro
comentaba Benedetti: “Hasta ese momento publicaba ediciones de quinientos,
de mil ejemplares, de las cuales me quedaba la mitad y de la otra mitad, parte
regalaba a los amigos. Que era más o menos la situación no sólo de casi todos
los escritores de mi generación sino también de los mayores,Hoy en día Poemas de la oficina sigue
siendo uno de los libros más vendidos de mi producción”
Los Poemas
de la oficina rompieron con el canon de la poesía uruguaya, al cultivar
unos motivos considerados hasta entonces como no poéticos, apostando por las
“menudas anécdotas, hechos triviales, desgracias de poca monta, desechos de la
literatura «prestigiosa»”5. Benedetti comentaba: “ A
partir de la vida burocrática, de esa cosa gris que tiene la vida oficinista,
yo traté de encontrar una esencia poética. En Uruguay había surgido una poesía
de corzas y gacelas y madréporas y cosas así, que empleaba como base de
metáforas una flora y una fauna ni siquiera existentes. En cierto modo, yo
atribuyo el éxito repentino y sorpresivo de Poemas de la oficina, en gran
parte, a que fue una cosa diferente a eso que se venía haciendo”
Lo hemos oído
recitado con motivo del día de la Poesía del pasado año por un miembro del “Centro
de Estudios Literarios Iberoamericanos Mario Benedetti” de la Universidad de
Alicante
La primera
persona que le pone música a este poema fue Nacha Guevara en 1972 “Nacha canta
a Benedetti” (quinto corte)
Nacha llevó
este espectáculo por varios lugares del mundo y se grabó en dos de esos
recitales en México en 1975, que se corresponde con el audio y en La Habana en
1979
Posteriormente
en 1973. Rosa León lo graba en su primer LP “De alguna manera” (tras grabar en 1972 el single “las cuatro y
diez”) donde canta temas de Aute, Benedetti y los Krahe, era el cuarto corte de
la cara B (la mas escuchada quizá porque empezaba con la versión de Aute que
daba nombre al disco, (La cara A comenzaba con “Nos ocupamos del mar” otra
canción mágica - https://fonocopiando.blogspot.com/2015/03/nos-ccupamos-del-mar-jorge-javier-krahe.html.)
Esta es su
versión quizá menos irónica que la de Nacha, o será porque asociamos su voz a
tantos temas que hemos puesto a nuestros hijos
Compañera
usted sabe
puede contar
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
conmigo
si alguna vez
advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar
conmigo
si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo
pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted
es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo
Bueno habrá que volver a la poesía más actual entre tanto
Romance con el que he empezado el año, hoy os traigo este precioso poema de Mario
Benedetti, que en 1985, Joan Manuel Serrat lo musicalizó junto a otros nueve
poemas de Mario Benedetti, grabando el disco “El Sur también existe”, este es
el cuarto tema
Seguramente no conozcáis la música del cubano Carlos
Puebla no es muy conocida, así que os dejo la canción a la que hace referencia
Mario Benedetti al inicio de “Hagamos un trato”, interpretada por otro grupo
cubano “Los tradicionales del Son”, de su disco de 2005 “Boleros Inéditos de Carlos
Puebla” (tercer corte)
Defender
la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos
defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias
defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa
defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.
Hoy
es día del libro, y debería ser un buen día para reivindicar la vida y los
libros, como lo cuenta en este poema Mario Benedetti, al que habéis podido
escuchar (Benedetti recitaba muy bien)
Hay
una versión musicalizada por Joan Manuel Serrat, del disco “El Sur También
existe-2 de 1985, era el décimo tema que cerraba el disco
He
elegido un directo en Chile en 1990, por eso de que ya se echa de menos la
calle y los directos, mas allá del trompetista cercano a mi balcón,
Este poema lo han publicado en un libro-disco de la Editorial Visor (ver portada) Daniel Viglietti
y Mario Benedetti, en 2006, el poema se incluía en el sexto corte del CD que
acompañaba al disco junto al tema identidad
También
hicieron una gira con un espectáculo con el mismo nombre, estuvieron por aquí
hace veinticuatro años menos un mes en el Paraninfo de la Universidad de
Alicante, os dejo el concierto íntegro por si tenéis curiosidad, aunque os
advierto que dura 90 minutos
Si cada hora vino con su muerte,
si el tiempo era una cueva de ladrones
los aires ya no eran Buenos Aires,
la vida nada más que un blanco móvil.
Usted preguntará por qué cantamos.
Si los nuestros quedaron sin abrazos,
la patria casi muerta de tristeza
y el corazón del hombre se hizo añicos
antes de que explotara la vergüenza.
Usted preguntará por qué cantamos.
Cantamos porque el río esta sonando
y cuando suena el río suena el río.
Cantamos porque el cruel no tiene nombre
y en cambio tiene nombre su destino.
Cantamos porque el niño y porque todo
y porque algún futuro y porque el pueblo.
Cantamos porque los sobrevivientes
y nuestros muertos quieren que cantemos.
Si fuimos lejos como un horizonte,
si aquí quedaron árboles y cielo,
si cada noche siempre era una ausencia
y cada despertar un desencuentro.
Usted preguntará por qué cantamos.
Cantamos porque llueve sobre el surco
y somos militantes de la vida
y porque no podemos ni queremos
dejar que la cancion se haga ceniza.
Cantamos porque el grito no es bastante
y no es bastante el llanto ni la bronca.
Cantamos porque creemos en la gente
y porque venceremos la derrota.
Cantamos porque el sol nos reconoce
y porque el campo huele a primavera
y porque en este tallo en aquel fruto
cada pregunta tiene su respuesta.
Mario Benedetti .Cotidianas – 1979
En Septiembre de este año Benedetti
cumpliría cien años, siempre es un motivo mas para recordarle
La primera versión musicada que
conozco de este poema es la del compatriota de Benedetti, el uruguayo Hector
Numa Moraes, en su disco “Furia” de 1979, era el tema con el que cerraba el
disco (décimo corte) La primera versión que he odio habitualmente es la de
Nacha Guevara que la incluyó en 1984 en su disco “Los patitos feos” era el
primer corte de la cara B (sexto actual)
La siguiente versión que os propongo es la que se desarrolla en un espectáculo del
mismo nombre que se desarrolló en agosto de 1984 en Santiago de Chile
interpretada por Nito Mestre, Celeste Carballo, Juan Carlos Baglietto y Oveja
Negra
La tercera versión es la del grupo
reggae puertoriqueño “Cultura Profética”, aparece en su disco “Canción de
Alerta” de 2008 (quinto corte)
Este poema de Benedetti, poco conocido
en España, solo conozco esta versión de un fragmento (casi completo) del poema
donde se trastoca ligeramente el orden y desaparece la primera estrofa, con que
Los Sabandeños cierran su disco de aniversario de sus cuarenta años: “Diamante”
del 2006, con el que cierran el disco. Es una versión recitada mientras que de
fondo suena la música de “Si se calla el cantor” de Horacio Guarany. Una versión
preciosa para mi gusto
Benedetti además de poeta era un gran
contador de historias; en estos días que no sabemos bien quienes somos
realmente, me he acordado de este relato con el que dejo de incordiar: “El Otro
Yo”
Y este es el relato:
“Se trataba de un muchacho corriente:
en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido
cuando comía, se metía los dedos a la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba
Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo.
El Otro Yo usaba cierta poesía en la
mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente, se emocionaba en
los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse
incómodo frente a sus amigos. Por otra parte, el Otro Yo era melancólico, y
debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.
Una tarde Armando llegó cansado del
trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y
encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió.
Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el
muchacho no supo que hacer, pero después se rehízo e insultó concienzudamente
al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañana siguiente se había suicidado.
Al principio la muerte del Otro Yo fue
un rudo golpe para el pobre Armando, pero enseguida pensó que ahora sí podría
ser enteramente vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó.
Sólo llevaba cinco días de luto,
cuando salió la calle con el propósito de lucir su nueva y completa vulgaridad.
Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le llenó de felicidad e
inmediatamente estalló en risotadas. Sin embargo, cuando pasaron junto a él,
ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a
escuchar que comentaban: “Pobre Armando. Y pensar que parecía tan fuerte y
saludable”.
El muchacho no tuvo más remedio que
dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que
se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía,
porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo.”
EL OTRO YO, un cuento de Mario Benedetti(Uruguay,
1920-2009) del blog: Narrativa Breve.