A una rosa,
Ayer naciste, y morirás mañana.
Para tan breve ser, ¿quién te dio vida?
¿Para vivir tan poco estás lucida?
Y, ¿para no ser nada estás lozana?
Si te engañó su hermosura vana,
bien presto la verás desvanecida,
porque en tu hermosura está escondida
la ocasión de morir muerte temprana.
Cuando te corte la robusta mano,
ley de la agricultura permitida,
grosero aliento acabará tu suerte.
No salgas, que te aguarda algún tirano;
dilata tu nacer para la vida,
que anticipas tu ser para tu muerte.
Ya besando unas manos cristalinas,
ya anudándose a un blanco y liso cuello,
ya esparciendo por él aquel cabello
que Amor sacó entre el oro de sus minas,
ya quebrando en aquellas perlas finas
palabras dulces mil sin merecello,
ya cogiendo de cada labio bello
purpúreas rosas sin temor de espinas,
estaba, oh, claro sol invidïoso,
cuando tu luz, hiriéndome los ojos,
mató mi gloria y acabó mi suerte.
Si el cielo ya no es menos poderoso,
porque no den los suyos más enojos,
rayos, como a tu hijo, te den muerte.
Luis de Góngora Sonetos
Noveno poema de la selección de Laura Di Verso. Este soneto de Góngora es magistral, y me sirve para recordar con Borges la obligación de ser felices, junto a nuestros semejantes, porque la vida es breve (Carpe Diem). No he encontrado ninguna versión musicada que tenga constancia de que se haya grabado o realizado por medios humanos, he descartado dos que claramente eran fruto de la IA, y además consideraba que no tenían calidad ni calidez, y me he quedado con esta versión desconocida de la que no puedo contaros nada mas
Buen jueves

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Hola, deja tu opinión y/o sugerencia. GRACIAS POR COMENTAR