Una puerta abierta a la música, la poesía, las versiones y a la sonrisa, con muchas pinceladas de cine y bandas sonoras. En recuerdo y homenaje al antiguo microprograma "Fonocopias" de Radio Nacional de España Radio 5
Bebió en tu boca el tiempo enamorado
y la cuajó con besos de paloma.
Casto tu cuello, sobre el oro asoma
tan sólo por el oro acariciado.
Lunado el pelo, el corazón lunado,
rubor apenas por el aire aroma.
Amapola ritual tu torso toma
y te aparta del mar verdeazulado.
Tu mirada de miel, marisma ardiente,
la luz antigua con las luces nuevas
—recién despierta y ya cansada— alía.
Te duele la victoria, y dócilmente
a cuestas tu destino de amor llevas,
delicada y sangrienta vida mía. Antonio Gala: Para Mirta (sonetos barrocos). Poemas de Amor (1997)
Esta versión recitada por Joan Mora, incluye este y otro soneto ambos del libro poemas de Amor en la segunda parte titulada Para Mirta (Sonetos Barrocos)
Clara Montes lo musicó y cantó en el 2013 en su disco Vuelvo a Antonio Gala (sexto corte)
Os dejo con el texto del otro soneto de Gala "Como retumba amor como resuena"
Cómo retumba amor, cómo resuena
Tu nombre, suelto en flor, por los collados:
Su aletear de palomos azorados
Ni el orden de la noche lo serena.
Cuánta luna y qué olor de luna llena
Empapan con su lino los sembrados.
Brilla tu nombre en los desiertos prados,
Y en el tobillo siento su cadena.
Vendrá la luz, regresará la hora
En que, abierta, la luz despavorida
Vierta sonora sangre de granada.
Vendrá otra vez la sangre más sonora
Golpeando en las llagas de la vida,
Pero estará la vida ejecutada.
Clara Montes, ha publicado nuevo disco en enero de este año se llama "Retratos", os dejo con su primera canción "Kalima" , la letra está en el vídeo del canal de la artista
Quién pudiera morderte lentamente
como a una fruta amarga en la corteza.
Quién pudiera dormir en tu aspereza
como el día en las sierras del poniente.
Quién pudiera rendir la hastiada frente
contra el duro confín de tu belleza,
y arrostrar sonriendo la tristeza,
rota la paz y el paso indiferente.
Quién pudiera, mi amor, la alborotada
resistencia del alma distraída
conducir a tu parva apaciguada.
Quién pudiera ostentar, como una brida,
el arcoiris sin par de tu mirada
desde tu luz a mi negror caída. Antonio Gala: Sonetos de la Zubia(1987)
Diez años antes en 1987, Antonio Gala había publicado su libro "Sonetos de la Zubia". A este libro pertenece el poema "Condena" ya publicado en este Blog cantado además de por Clara Montes por Antonio Vega y Ana Belén
En el 2013, Clara Montes vuelve a grabar otros doce poemas de Antonio Gala en su disco Clara Montes Vuelvo a Antonio Gala, es el duodécimo y último corte con arreglos de Luis Eduardo Aute
Agua me daban a mí.
Me la bebí.
No se qué cosa sentí.
A orillas del mar amargo,
por el alba de Abril,
labios de arena y espuma,
agua me daban a mí.
La llama contra la llama,
el clavel sobre el jazmín,
al mediodía de Agosto
me la bebí.
En qué breñal se echaba
la tarde a mal morir.
Cuando se helaron las fuentes
no sé qué cosa sentí. Antonio Gala: Baladas y canciones. Poemas de amor (1997)
A pie van mis suspiros
camino de mi bien.
Antes de que ellos lleguen
yo llegaré.
Mi corazón con alas
mis suspiros a pie.
Abierta ten la puerta
y abierta el alma ten.
Antes de que ellos lleguen
yo llegaré.
Mi corazón con alas
mis suspiros a pie. Antonio Gala: Baladas y canciones. Poemas de amor (1997)
En el año 1997, fecha en la que se le concedió la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes y con 67 años, se publica este libro bello e íntimo. En el prólogo el propio Antonio Gala escribe "Yo prometí que la edición de mis libros de poemas, en caso de hacerse,
sería póstuma. Mi concepto de la intimidad y del pudor así lo ordenaba.
No obstante, no he sabido resistirme a la petición de mis lectores y de
mis editores. A ellos, sin la menor duda, va dedicado este libro".
Un año más tarde en junio de 1998, la madrileña Clara Montes pone música a estos poemas y los estrena en el Teatro Lara, Tambien se graba un disco titulado Clara Montes canta a Antonio Gala, es el quinto corte
Esta canción fué una de mis favoritas en mi juventud, la he recuperado escuchando el último disco de la cantante de jazz Erin Bode (Your Songs vol 1) de octubre del pasado año, Me resulta una versión muy suave que merece la pena escucharse
Como era habitual en esa época y al ser una canción tan buena, fué objeto de versiones, tanto instrumentales (The Ventures) como por artistas de otros paises en distintos idiomas. En España, la grabaron por primera vez Los Mustang en ese año 1967 con el título "Los dos tan felices"
De las más de doscientas versiones grabadas, he elegido dos, la primera la de otra vocalista de jazz, que me encanta, y también poco conocida, Halie Loren, que la grabó en el 2013 en su disco "Simple Love"
Acabo con otra versión poco conocidas, ya que el otro día comentaba el sonido Caño Roto madrileño con Los Chorbos, tengo que citar otro sonido de barrio de la época el del Pan Bendito, con su mejor representante "Las Grecas", que grabaron este tema en su tercer disco de 1976 ("Tercer Album")
Acabo la semana con este poema que me enviaron el otro día y que ha sido el desencadenante de esta semana dedicada a los poemas de José Hierro
Cuaderno de Nueva York, publicado en 1998 es un libro escrito a lo largo de siete años, y que fue «el mayor éxito de la poesía española en los últimos años», y, en palabras de Vicente Luis Mora en el posfacio de esta edición, «sería factible montar a partir del Cuaderno un curso general sobre poesía española contemporánea. No hay apenas línea estética, elección tonal, técnica de elocución, adscripción culturalista, realista, irracional, esteticista o comprometida que no pueda encontrar un verso de apoyo en él».
Al cunplirse los veinte años, Editorial Nórdica ha sacado una preciosa vdersión ilustrada por Adolfo Serra
Ha sido musicado por Inés Fonseca, en su albúm del 2002, pero no encuentro vídeo para poder colgarlo, también en el 2007 por Joaquin Lera, en su disco del que hablamos el pasado miércoles (Ballenas en Long Island) undécimo corte
José Hierro concebía Nueva York como un balcón al que asomarse para
hablar de la vida, la muerte, las moscas..., en el que aparecen
personajes que nunca han estado allí, ni se les espera, como Quevedo y
Shubert. A los que da voz para mostrarse a través de ellos.
Si queréis disfrutar de las ilustraciones de Adolfo Serra, lo podeís hacer en esta página